Desde la creación de la primera máquina a fines del siglo XIX, las Tragaperras han evolucionado muchísimo y actualmente existen cientos de variantes de este juego.
La máquina original “Liberty Bell” (Campana de la Libertad) fue construída en 1896 por el mecánico alemán Charles Fey en su taller en San Francisco (Estados Unidos). Era de hierro y contaba con tres carretes giratorios que funcionaban mecánicamente, una ranura para insertar las monedas y una palanca externa para activar la máquina. Los rodillos con los símbolos (en aquel entonces eran “campanas de la libertad” y símbolos de cartas: diamantes, espadas, corazones) giraban rápidamente durante algunos segundos, para luego indicar la combinación de símbolos ganadora. Lograr 3 campanas en una fila producía la rentabilidad más grande, un importe total de 50 centavos de dólar o 10 níqueles.
Fey tuvo mucho éxito con sus “Slot Machines”. Estas Máquinas encontraron rápidamente una gran difusión y fueron instaladas en los bares, en las salas de juego, en las tiendas... La primera Máquina Tragaperras forma parte de la colección de obras del Liberty-Bell-Saloon en Reno (Nevada).
Durante la década de los años 30, las Tragaperras comenzaron a proliferar en los Estados Unidos. Finalmente, sobre finales de la década del 40, Bugsy Siege incorporó estas máquinas a su "Flamingo Hilton Hotel" de Las Vegas.
Hoy en día se juega a las Tragaperras en todas partes del mundo, y se puede decir que un Casino no es un verdadero Casino si le faltan estas divertidas Máquinas.
Sin embargo, durante la década del 70 las Tragaperras no eran consideradas como un verdadero Juego de Azar. Se instalaban principalmente para entretener a las esposas de los grandes apostadores de Poker o Blackjack, ya que un apostador respetable nunca iba a ser visto sentado frente a una de estas Máquinas. Posteriormente, dado su enorme éxito, comenzaron a suplantar a los juegos de mesa.
En la década del 80, el suceso de las Tragaperras había igualado al de los juegos de mesa y una década más tarde, gracias a las innovaciones tecnológicas, lograron generar dos tercios de las ganancias obtenidas por los Casinos de Estados Unidos.














