Como todos sabemos, el baccarat es uno de los juegos de casino más sencillos de jugar y es el que ofrece la menor ventaja de la casa. Por ese motivo es también uno de los más jugados en todas partes del mundo. Las reglas son tan fáciles que cualquiera puede aprender a jugarlo en cuestión de minutos.
El baccarat solo permite tres tipos de apuestas diferentes. Esto es una ventaja para los jugadores de casino ya que tienen más probabilidades de escoger el patrón que tiene más probabilidades de ganar. Estos tres tipos de apuestas son: jugador, banca y empate.
Dado que tiene las mayores probabilidades de ganar, la apuesta más segura que puedes hacer es la banca, ya que la ventaja de la casa es cerca al 1%. Por eso, los jugadores de baccarat tienen más probabilidades de ganar al hacer la apuesta banca. Es importante recordar que cuando haces una apuesta banca, las ganancias están sujetas a un 5% que se queda el casino. Es decir que si apuesta 100€ en banca y ganas, tendrás 195€ en lugar de 200€.
Aún con ese porcentaje que se queda la casa, esta apuesta es la más beneficiosa para el jugador. El otro tipo de apuesta es la apuesta jugador. Este tipo de apuesta no está sujeta al porcentaje del casino y todas las ganancias van para el jugador. Esta apuesta tiene una ventaja de la casa de 1,25%.
Por último, tienes la opción de hacer la apuesta empate. Esta es la peor apuesta desde el punto de vista del jugador ya que la ventaja de la casa es mayor al 5%. Por otra parte, esta apuesta paga 9 a 1, es decir que si ganar te llevarás 9 veces lo que apostaste.






